
La Industria de la Panificación de Colombia (IP) ha expresado su firme respaldo a la anulación del polémico impuesto a los alimentos calóricos, argumentando que esta medida impacta negativamente tanto a los productores locales como a los consumidores, especialmente a aquellos de bajos recursos, en un contexto de inflación creciente.
La solicitud de la IP se suma a un coro de voces críticas que han cuestionado la efectividad y la equidad del impuesto, implementado con el objetivo de fomentar hábitos alimenticios más saludables. Sin embargo, el sector panificador subraya que la medida ha provocado una disminución en las ventas y una mayor carga financiera para las empresas y familias.
Representantes del gremio han señalado que, en lugar de contribuir a una mejora en la salud pública, el impuesto está generando distorsiones en el mercado y afectando la viabilidad de pequeños y medianos negocios que dependen en gran medida de la producción y venta de productos gravados.
Se propone que el gobierno explore alternativas más equitativas y menos perjudiciales para la economía, como campañas de educación nutricional o programas de subsidios a alimentos saludables, en lugar de penalizar el consumo generalizado de productos que forman parte de la dieta básica de muchos colombianos.
La discusión sobre el impuesto calórico se enmarca en un debate más amplio sobre la política fiscal del país y su impacto en la calidad de vida de los ciudadanos. La IP espera que sus argumentos sean considerados por las autoridades para revisar y, finalmente, derogar esta carga impositiva.