
El Tribunal Superior de Justicia de Asturias ha respaldado una resolución judicial previa que declaraba la incapacidad permanente total para una logopeda.
Esta situación se fundamenta en la pérdida auditiva de la profesional, condición que le impide desarrollar adecuadamente las funciones inherentes a su actividad de logopedia.
La decisión inicial fue dictaminada por un juzgado Social de Gijón, siendo posteriormente avalada y confirmada por la instancia superior.
La determinación de la incapacidad permanente total implica que la afectada no puede desempeñar su labor habitual como logopeda, reconociéndose así su limitación para el ejercicio profesional por motivos de salud.