
El Consell de Govern de las Islas Baleares ha dado luz verde a un decreto ley que introduce medidas urgentes con el fin de proteger la salud pública. Esta nueva normativa establece una prohibición clara respecto a la venta de bebidas energéticas a individuos que no hayan alcanzado la mayoría de edad.
La disposición legal tiene como objetivo principal resguardar a la población más joven, enmarcando esta medida dentro de un conjunto de acciones destinadas a la salvaguarda de la salud.
Para asegurar el cumplimiento de esta prohibición, el decreto ley contempla un régimen sancionador. Las infracciones a esta normativa podrán ser castigadas con multas que varían desde los 6.000 euros hasta un máximo de 60.000 euros, dependiendo de la gravedad o reiteración del incumplimiento.