
El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña ha emitido un fallo que confirma la procedencia de un despido disciplinario, en un caso que involucra a una empleada que realizó modificaciones significativas en sus condiciones laborales sin la debida autorización de la empresa.
Detalles del Caso
Según lo establecido por el Tribunal, la trabajadora, en el ejercicio de sus funciones como responsable operativa, aprovechó su posición para alterar unilateralmente su situación profesional. Específicamente, procedió a modificar su propia categoría profesional y a incrementar su remuneración en una cantidad superior a los 20.000 euros. Adicionalmente, se autoasignó días extra de vacaciones, sin haber informado ni obtenido el consentimiento de la dirección de la compañía en ninguna de estas acciones.
Confirmación Judicial
La decisión del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña valida la actuación de la empresa al considerar que las acciones de la trabajadora constituyen una falta grave que justifica la extinción de la relación laboral por la vía del despido disciplinario. Este pronunciamiento subraya la importancia de la lealtad y la buena fe en las relaciones laborales, así como el respeto a los procedimientos internos y la autoridad empresarial para la modificación de las condiciones contractuales.