
El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) ha dictaminado una condena contra el Estado español. Esta decisión se fundamenta en la vulneración del derecho a la libertad de reunión, un principio consagrado en el artículo 11, según lo expresado por el propio Tribunal.
La sentencia del TEDH se enmarca en los hechos acaecidos en 2011, específicamente en el contexto del cerco al Parlament de Cataluña durante las protestas del 15-M. El Tribunal consideró que las penas de prisión aplicadas buscaban generar un efecto de «disuasión» en la sociedad, lo cual contraviene la protección de este derecho fundamental.