
Ha entrado en vigor una reforma significativa en el ámbito de la jubilación anticipada, dirigida a trabajadores con discapacidad. Esta modificación legal expande las condiciones para acceder a la jubilación anticipada, incorporando once nuevas patologías al listado existente.
La reforma establece que los trabajadores afectados por estas patologías, y que posean una discapacidad reconocida igual o superior al 45%, podrán optar por la jubilación a una edad tan temprana como los 56 años. Para ello, será imprescindible cumplir con los periodos de cotización y los requisitos de afectación derivados de la discapacidad que la normativa vigente estipula.
Se estima que esta ampliación beneficiará a un colectivo aproximado de 50.000 trabajadores, ofreciéndoles una vía para adaptar su vida laboral a sus circunstancias de salud.