
Un reciente pronunciamiento del Tribunal Superior de Justicia de Navarra ha confirmado la calificación de procedente para el despido de un trabajador, cuya conducta consistió en la divulgación de información sensible obtenida en el marco de su actividad profesional.
El caso se originó a partir de una interacción en una aplicación de citas, donde el empleado reveló a su interlocutor datos relativos al ingreso anual de una persona que solicitaba una de las ayudas gestionadas por la entidad para la que trabajaba. Estos datos, de carácter privado y obtenidos por razón del puesto, fueron considerados por la empresa, Navarra de Suelo y Vivienda (NASUVINSA), como un incumplimiento grave de sus obligaciones laborales.
La resolución judicial avala la decisión de la empresa, argumentando que la difusión de información confidencial, incluso en un ámbito personal y ajeno a las funciones directas del trabajo, constituye una transgresión de la buena fe contractual y un abuso de confianza que justifica la extinción de la relación laboral. La sentencia subraya la importancia de la reserva y el deber de sigilo respecto a la información a la que se tiene acceso en el desempeño de un cargo, especialmente cuando esta afecta a la privacidad de terceros.