
La Unión Progresista de Fiscales (UPF) ha puesto de manifiesto la necesidad imperante de reforzar la Fiscalía de Ceuta, haciendo un llamado a la provisión de mayores recursos y un incremento en el número de efectivos para hacer frente a una "situación extraordinaria".
Esta demanda surge como respuesta directa a la persistente crisis migratoria que afecta a la ciudad autónoma, generando una carga de trabajo y desafíos operacionales para el órgano fiscal.
Entre las propuestas concretas formuladas por la UPF para aliviar esta presión, se incluyen la asignación de un intérprete de manera permanente, la implementación de un sistema que permita triplicar el servicio de guardia, y la facilitación de mecanismos para el desplazamiento voluntario de fiscales procedentes de otras zonas de España. Estas medidas buscan asegurar la correcta atención y gestión de los casos derivados de la dinámica migratoria, garantizando la eficacia en la administración de justicia.