
La normativa aplicable en materia de Seguridad Social contempla la posibilidad de que los trabajadores con una discapacidad reconocida puedan acceder a la jubilación de forma anticipada, bajo ciertas condiciones específicas.
Concretamente, aquellos individuos que presenten un grado de discapacidad igual o superior al 45% tienen la opción de acogerse a este régimen. Para ello, se requiere que hayan cotizado durante un periodo mínimo de cinco años con la condición de discapacidad debidamente reconocida y acreditada.