
La Audiencia Provincial de Cantabria ha emitido una sentencia condenatoria por un delito de acoso, imponiendo una pena de once meses de prisión a un hombre. La resolución judicial se fundamenta en las acciones persistentes del condenado hacia su expareja.
Según los detalles de la condena, el acoso se manifestó durante un periodo superior a dos meses, durante el cual el individuo realizó llamadas telefónicas y envió mensajes de WhatsApp de manera insistente a la víctima. Adicionalmente, se constató su presencia prácticamente diaria en el domicilio de la mujer, donde llamaba al timbre de forma reiterada, con la finalidad de que esta retomara la relación sentimental que habían mantenido.