
El Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV) ha emitido un pronunciamiento judicial que subraya la relevancia del consentimiento informado en la práctica médica. La resolución condena a la Comunidad Valenciana a abonar una indemnización de 120.000 euros a un paciente, en reconocimiento parcial de los daños y perjuicios sufridos.
Detalles del caso y fundamentos de la condena
El origen del litigio se remonta a junio de 2022, cuando un paciente de 76 años, identificado por sus iniciales M.B., acudió al Hospital Lluis Alcanyís de Xátiva, en Valencia. Según la información disponible, el paciente manifestó su explícita negativa a recibir una anestesia epidural. Sin embargo, a pesar de su rechazo, el procedimiento fue llevado a cabo.
Como consecuencia directa de la administración de la epidural no consentida, M.B. sufrió una grave lesión medular que le ha dejado en situación de discapacidad. La sentencia del TSJCV considera la vulneración del derecho del paciente a decidir sobre su propio cuerpo y los tratamientos médicos a los que se somete como un factor determinante en la responsabilidad de la administración sanitaria.
La estimación parcial de las pretensiones del afectado por parte del TSJCV sienta un precedente importante en la defensa de la autonomía del paciente y la exigencia de responsabilidad a las administraciones públicas en casos de negligencia o falta de respeto al consentimiento informado en el ámbito sanitario.