
En el marco de la ceremonia de apertura del año judicial, la presidenta del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial puso de manifiesto la importancia crucial de la independencia judicial. En su intervención, recalcó que dicha independencia no debe ser entendida como una excepción al principio democrático, sino como uno de sus elementos esenciales y una de sus garantías fundamentales.
La máxima representante del órgano de gobierno de los jueces también abordó la compleja situación que atraviesa el sistema judicial en cuanto a su capacidad operativa. Señaló que la actual estructura no logra absorber la totalidad de los asuntos que ingresan, lo que evidencia una significativa sobrecarga de trabajo.
A pesar de las iniciativas implementadas, como la creación de quinientas nuevas unidades judiciales y la convocatoria de quinientas plazas para el acceso a la Carrera Judicial, la presidenta indicó que el déficit de jueces sigue siendo un desafío considerable. Este panorama subraya la necesidad de continuar fortaleciendo los recursos humanos del poder judicial para garantizar la efectiva administración de justicia.