
En una reciente intervención, Isabel Perelló, quien ostenta la presidencia tanto del Tribunal Supremo como del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), abordó de forma directa y clara la cuestión de las críticas dirigidas hacia el sistema judicial.
La presidenta Perelló, en un escenario de relevancia, emitió un mensaje enfocado en aquellos que cuestionan de manera sistemática la labor y el desempeño de los tribunales. Su pronunciamiento subrayó el efecto pernicioso de tales críticas en la operatividad y percepción pública del Poder Judicial.
Específicamente, Perelló enfatizó que «Las críticas debilitan la utilidad de las instituciones». Esta declaración resalta la preocupación por el impacto que el cuestionamiento constante podría tener en la legitimidad y la eficacia de las entidades que componen la administración de justicia, apelando a la necesidad de preservar su función esencial dentro del Estado de Derecho.