
El excomandante serbobosnio Ratko Mladic, reconocido también por el apodo de «carnicero de Bosnia», falleció ayer a la edad de 84 años. El deceso ocurrió en las instalaciones del centro de detención de Naciones Unidas, ubicadas en La Haya, donde Mladic permanecía recluido.
Su encarcelamiento respondía a una condena de cadena perpetua impuesta por su responsabilidad en el genocidio de Srebrenica, así como por otros crímenes catalogados entre los más graves ocurridos en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.