
El Tribunal Superior de Justicia de las Islas Baleares ha emitido una resolución en la que desestima la pretensión de una auxiliar de vigilancia de ver incrementado su grado de incapacidad permanente. La decisión judicial se fundamenta en la ausencia de elementos probatorios que acrediten un deterioro en su condición médica, lo que es un requisito fundamental para una revisión al alza de este tipo de prestaciones.
Según lo determinado por el Tribunal, no se ha constatado un empeoramiento en las lesiones de la trabajadora que justificara una modificación de su clasificación de incapacidad. Esta resolución pone de manifiesto la relevancia de la evaluación médica y la aportación de nuevas evidencias que demuestren una progresión negativa del estado de salud para la concesión de un grado superior de incapacidad permanente en el marco del sistema de Seguridad Social.